Cómo empezó todo
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1988
Un horno en la plaza
Pep Navarro abre un horno de pueblo en la plaça de s'Aigua de Artà. De ahí viene el nombre: el horno de la plaza. Pan, ensaimadas y lo que pide un pueblo cada mañana.
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Los 2000
El pan congelado casi se lo lleva por delante
El pan precocido y congelado llega a todas partes y a un precio con el que un horno de pueblo no puede competir. La empresa estuvo cerca de cerrar.
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Hacia 2013
Emilio se pone con las galletas
Hijo y nieto de horneros, Emilio decide que la salida no es competir en pan, sino hacer una cosa que nadie estaba haciendo: una galleta de aceite 100 % natural, sin conservantes ni colorantes, con aceite de oliva y vegana. Nacen las ARTÀsanes.
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Hoy
Cinco socios, dieciséis personas
La empresa es de la familia a partes iguales: los padres y los tres hijos. Dieciséis personas trabajan en el obrador, en la parte comercial y en la administración. El gató de la casa ganó el Premio Alimentación Artesana de Mallorca en 2021.





















